Las matemáticas se introducen en forma individual cuando el niño está entre los 3 y los 5 años, demuestran interés y madurez suficiente. La habilidad de cada niño se desarrolla con los materiales apropiados para que su experiencia cognitiva sea positiva satisfactoria y que promueve el óptimo aprendizaje en cada etapa de desarrollo.

La introducción a las matemáticas empieza con una clara impresión sensorial derivada de la manipulación de objetos, movimiento y actividad por parte del niño.

Mientras que cada concepto es interiorizado el niño se libera naturalmente del terreno de los objetos concretos y progresa al nivel la abstracción que se requiere para las matemáticas avanzadas. Este método de instrucción, ideado por el genio de la Dra. Montessori. Ha probado ser exitoso en la enseñanza de habilidades matemáticas mientas que al mismo tiempo permite la diversión del niño mientras realiza estas actividades.

Cada niño se beneficia de esta concreta introducción a los conceptos abstractos tales como la identidad del sistema decimal, propiedades asociativas y conmutativas, conceptos tales como cuadrado versus cubo, etc., los alumnos de preescolar trabajan con las operaciones matemáticas de adición, substracción, multiplicación y división, utilizando materiales Montessori. El éxito que encuentra aquí el niño le inspira confianza y el deseo de buscar nuevos conocimientos.

El programa de lenguaje comienza con actividades preparatorias. Es imperativo que a cada niño se le permita progresar a un estado de maduración y disposición mental antes de introducirle a ejercicios formales. El niño experimenta igualando tarjetas, historias, poemas, con juegos auditivos y otras actividades preparatorias. Mientras la guía evalúa la disposición del niño, se le introduce al leguaje por el camino de la fonética. El lenguaje se le enseña por medio de variadas actividades multisensoriales: visuales, auditivas, táctiles, y cinéticas: Esto asegura el éxito al proveer las experiencias apropiadas para los patrones de aprendizaje de cada niño. Mientras el niño diferencia y reconoce sonidos, empieza el proceso de construcción de palabras y luego construyendo a través de sonidos palabras coherentes. Las habilidades de lectura típicamente abarcan la lectura fonética a las partes del lenguaje. Para garantizar el éxito y el placer al niño lector se le guía cuidadosamente por el programa Montessori.